El Rally de la plata impulsado por riesgos de oferta y el aumento de la demanda industrial
La plata continúa mostrando un sólido desempeño a medida que el año llega a su fin, manteniéndose cerca de máximos históricos tras cotizar brevemente por encima de los 80 dólares por onza en las primeras sesiones. El rally ha estado respaldado por un dólar estadounidense más débil y por el aumento de las tensiones geopolíticas, factores que han impulsado la demanda de metales preciosos.
Pero los factores monetarios son solo parte de la historia.
Las restricciones de oferta pasan al primer plano
El último repunte de los precios de la plata está cada vez más impulsado por las preocupaciones sobre la oferta global. Los informes indican que China ha aprobado nuevas regulaciones que restringen las exportaciones de plata sin aprobación gubernamental, con efecto a partir del 1 de enero.
Esta medida señala un cambio estratégico en la forma en que Pekín gestiona este metal crítico. Al restringir las exportaciones de plata, China está esencialmente limitando la oferta global de un “super-metal” utilizado en todo, desde paneles solares y chips de IA hasta vehículos eléctricos, lo que probablemente elevará los precios de la tecnología y de la energía limpia en todo el mundo.
Al mismo tiempo, los inventarios de plata en los almacenes vinculados a la Bolsa de Futuros de Shanghái han caído a sus niveles más bajos desde 2015, lo que amplifica la ansiedad del mercado sobre la disponibilidad futura de la oferta.
Elon Musk destaca la demanda industrial
Sumándose a la narrativa, Elon Musk advirtió en X que el endurecimiento de la oferta de plata “no es algo bueno”, subrayando la creciente importancia del metal en la industria moderna.
Cada vehículo eléctrico de Tesla utiliza un estimado de 25–30 gramos de plata, mientras que las aplicaciones industriales representan aproximadamente el 60–70 % de la demanda mundial de plata, incluyendo los vehículos eléctricos y los paneles solares, particularmente en China.
Dimensiones geopolíticas de la decisión de China
La decisión de China conlleva claras implicaciones geopolíticas. El país controla un estimado del 70–80 % de la capacidad mundial de refinación de plata, lo que le otorga una influencia significativa sobre las cadenas de suministro.
Al limitar las exportaciones, Pekín parece estar siguiendo un manual ya conocido, visto anteriormente con los elementos de tierras raras, priorizando el suministro interno y apoyando a las grandes empresas estatales.
¿Por qué es tan escasa la plata?
La escasez estructural de la plata radica en la forma en que se produce. A diferencia del oro, la plata rara vez se extrae como un recurso independiente. En su lugar, se obtiene mayoritariamente como un subproducto del cobre, el zinc y otros metales básicos, lo que limita la capacidad de los mineros para aumentar rápidamente la producción en respuesta al alza de los precios.
Para agravar el problema, no existen grandes compañías mineras dedicadas exclusivamente a la plata, lo que hace que la oferta global sea particularmente vulnerable a choques de demanda.
¿Puede continuar el rally?
Este desequilibrio —demanda en aceleración frente a una oferta restringida— ha impulsado los precios de la plata a subir más de un 170 % este año. De cara al próximo año, la pregunta clave es si la plata puede sostener este impulso o enfrentar un período de consolidación.
Conclusión
La plata ya no es solo un metal precioso: se ha convertido en un activo estratégico en la intersección de fuerzas económicas, industriales y geopolíticas.
Para los traders, este cambio garantiza una mayor volatilidad a medida que los mercados reaccionan a choques de oferta y noticias sobre licencias, mientras que el papel crítico de la plata en la IA y la tecnología verde asegura una relevancia de largo plazo y una demanda estructural durante años.
La plata continúa mostrando un sólido desempeño a medida que el año llega a su fin, manteniéndose cerca de máximos históricos tras cotizar brevemente por encima de los 80 dólares por onza en las primeras sesiones. El rally ha estado respaldado por un dólar estadounidense más débil y por el aumento de las tensiones geopolíticas, factores que han impulsado la demanda de metales preciosos.
Pero los factores monetarios son solo parte de la historia.